lunes, 23 de abril de 2012

El colegio de historiadores y los nuevos retos de la Historia


JC Heredia Pérez

La discusión sobre la creación de un colegio de historiadores, además de poner de manifiesto las necesidades y exigencias de la Historia, demanda replantear los planes de estudios y perfiles que ofrecen los centros o escuelas de formación. Los requerimientos actuales nos llevan a observar la utilidad de la Historia, el papel y los espacios de acción de los historiadores.

Es honroso mencionar que existen ejemplos de historiadores e historiadoras exitosos que merecen ser imitados y, por qué no, superados; sin embargo la baja oferta laboral es uno de los mayores problemas que aqueja a un gran número de la comunidad de historiadores. Mucho de esto se debe a que el enfoque de formación que se viene aplicando, es un enfoque aislado que no guarda relación con las necesidades y exigencias actuales.

En el plano local, en Ayacucho, las prácticas pre-profesionales que deben ser una oportunidad para poner a prueba y dar a conocer los saberes aprendidos en instituciones estratégicas, se sujetan y se quedan en revisar cuantos archivos existan. Dejando a los estudiantes como única alternativa que todos realicen informes sobre ciertos temas con datos archivísticos, cuando es posible y justo que se presenten investigaciones, por ejemplo, sobre la situación  y mejoramientos de  los archivos institucionales, o sobre la situación de la enseñanza de la Historia en los colegios o sobre potencialidades turísticas, pudiendo muy bien ensayar ciertas alternativas de viabilidad. Estas deficiencias muestran como nuestra escuela de formación profesional se encuentran en total encierro respecto a contactos o convenios con otras instituciones y su participación en la problemática socio-económica y política de la región es nula.

Ante tal situación, la formación histórica se debe redefinir ampliando sus horizontes y ofreciendo un abanico de posibilidades donde la sociedad y especialmente los jóvenes puedan ver en la Historia una oportunidad y no la última opción. Se requiere de una formación integral que, además de construir discursos académicos, ofrezca mayores herramientas que les permita, al culminar los estudios, desenvolverse en múltiples espacios y en situaciones inmediatas que el mercado exige, aumentando de este modo las oportunidades laborales y mejorar la imagen de patito feo que se tiene sobre la Historia.

Así mismo, la formación debe enfocarse desde el desarrollo individual y colectivo, donde el historiador o la historiadora puede elegir libremente a que rubro o actividad dedicarse a partir de la Historia. Es absolutamente válido que algunos puedan dedicarse al mundo de la investigación histórica y enseñar en universidades; así también es absolutamente válido que otros decidan por la pedagogía en colegios y enseñar la Historia de forma crítica y abierta; y otros tantos pueden dedicarse al diseño, elaboración y ejecución de proyectos de inversión pública o de otra índole: culturales, productivos, etc. Esto permitiría al quehacer histórico trascender más allá de la opinión puramente académica.

Uno de los espacios donde la Historia tiene un papel importante es en la educación. Como institución debemos ser los que negocien, ante el Ministerio de Educación, sobre  la metodología de enseñanza de la Historia y de cuantas horas son las que se deben dictar en las escuelas y colegios. Esto nos permitiría empoderar ciudadanos con conciencia crítica y afectividad más sólida sobre nuestra identidad e historia, y el bicentenario es una gran oportunidad que nos puede ayudar a consolidar esta ardua tarea. Otra oportunidad importante ahora es la elaboración del Diseño Curricular Regional, pero ¿cuál es la propuesta que se está presentado para la enseñanza de la Historia en la región de Ayacucho?

Otros espacios estratégicos donde podemos intervenir son: el Ministerio de Cultura, de Desarrollo e Inclusión Social. Las instituciones públicas y privadas que cuentan con importantes centros documentales son otras potencialidades que podemos examinar. Son diversos espacios que podemos ir conquistando además de hacer investigaciones históricas que se sujeten a gustos personales o necesidades colecticas. Todo esto es posible si antes comprendemos que la Historia además de ser abierta, es flexible y puede adaptarse a todos los contextos y espacios, porque una de las ventajas que tiene es que nos permite ver las cosas y los hechos sociales diacrónica y sincrónicamente analizando así procesos y rupturas de ayer, de hoy y, por qué no, de mañana.

Finalmente quiero expresar mi postura respecto a la creación del Colegio de Historiadores. Si bien desde hace unos años se viene proponiendo, es en los últimos meses que se está discutiendo, virtualmente, con mayor énfasis al respecto. Variadas opiniones se oponen a la manera y a las deficiencias de cómo se está planteando esta institucionalización. Comparto esta oposición específicamente por dos razones: primera, porque se pretende crear una institución con un modelo que no se ajusta a las características del quehacer histórico actual; segunda, porque se excluye a todas aquellas personas que no hayan tenido o sean ajenas a la formación histórica [1]. Sin embargo, la comunidad de historiadores e historiadoras debemos contar con una organización que sea efectiva y fuerte [2], que sea plural, que proteja la condición abierta de la Historia[3] y que responda a las exigencias y necesidades de hoy. 

[1] Al respecto se puede revisar el texto de Pablo Macera: Trabajos de Historia. Tomo 1. Segunda edición facsimilar 1988. Lima - UNMSM. p. XXI.

martes, 10 de abril de 2012

Acta de la fundación española de Huamanga [1540]

«F. 11. En la villa de San Joan de la Frontera, en el pueblo nuevo de Pucaray, en 25 días del mes de abril de mil quinientos cuarenta años, estando en cabildo el ayuntamiento el magnífico señor Basco de Guevara, teniente gobernador e los muy nobles señores Juan de Berrie e Rodrigo Tinoco, alcaldes ordinarios en la dicha villa, y los muy nobles señores Francisco de Cárdenas e Martín de Andueza e Basco Suárez, regidores, y en presencia de mi Pedro de Saavedra, escribano de dicho ayuntamiento, los dichos señores hizieron y ordenaron las cosas siguientes:
Primeramente, dixeron que nombraban e nombraron para tasar los ornamentos que el reverendo P. Franciscano de Cáceres  truxo a esta villa, al tiempo que se fundó, al señor Rodrigo Tinoco, alcalde, juntamente con los señores Francisco de Cárdenas  e Martín de Andueza e al P. Fray Sebastián e al P. Pedro Oré, del cual dicho Rodrigo Tinoco se tomó la solemnidad del juramento e después de lo susodicho, en dicho día mes y año, dixeron que por quanto al parecer e consentimiento de todos los vecinos de la dicha villa fue que se mudase el pueblo de la dicha villa de San Juan a este asiento de Pucaray, por la mucha mejoría que este dicho asiento tiene al de Quinua, por tanto, ellos visto todo lo susodicho e de cómo por una carta del muy ilustre señor el Marqués don Francisco Pizarro les a sido cometido que se mude, con tanto que sea de parecer de todos los dichos vecinos, por tanto ellos en nombre de su majestad e del dicho señor Marqués, la mudaban e movían de donde estaba la dicha villa a este dicho asiento de Pucaray e la fundaban e poblaban en este dicho asiento por la mucha mejoría que hay, así por el bien de los españoles como por el bien de los naturales, por quanto según dicho es el boto al parecer de los dichos vecinos e ellos en señal de posesión, a nombre de su majestad e del dicho Marqués, fueron a la plaza que está trazada e hincaron en medio de ella un palo para picota, para que en ella sean castigados los delincuentes que en esta dicha villa e sus términos cometieren delitos, por donde mereciesen se punidos y castigados.
Pidieron luego al escribano se les diese testimonio de cómo todo había pasado según lo arriba referido y lo firmaron de sus nombres, sirviendo de testigos los que presentes se hallaron, a saber: Pascual de Ibazeta, el P. Francisco de Cáceres e Alonso Cerdón y Bernardino de Mella y Martín de Garay, procurador y síndico general, vecinos y estantes en esta dicha villa»

El original de esta acta se encuentra en la Biblioteca del Congreso de Federal Norteamericano de Washington.

Ley por la cual la ciudad de Huamanga se llama Ayacucho 


«Simón Bolívar, libertador, presidente de la república de Colombia e encargado del mando supreme de la del Perú, etc. etc.
Considerando:
1º. Que la victoria de Ayacucho ha afianzado para siempre la independencia total de la república;
2º. Que obtenida esta victoria en el departamento de Huamanga, debe marcarse su nombre de una manera que perennemente recuerde a aquellos habitantes el origen de su libertad;
He venido en decretar y decreta:
1º. El departamento de Huamanga será denominado en adelante “Departamento de Ayacucho”
2º. La ciudad de Huamanga, capital de este departamento, llevará la denominación de “Ciudad de Ayacucho”
3º. La provincia de Huamanga conservará su antiguo nombre de Provincia de Huamanga.
4º. El ministro de estado en el departamento de gobierno i relaciones exteriores, queda encargado de hacer ejecutar este decreto.
Imprímase, publíquese i circúlese.
Dado en el palacio del supremo gobierno a 15 de febrero de 1825.
Simón Bolívar
Orden de S. E.
José Sánchez Carrión.

Fuente: Crítica. Año I, nº 7. Huanta, 25 de abril de 1940. p. 2.


El Pan nuestro [1967]

El pan, en Huanta, ya no es pan. Ni es nuestro. Ni es de cada día. El pan francés que se fabrica en las panaderías de postín y el pan corriente, que se hace de cualquier modo, están de mal en peor. Cuantitativamente, va perdiendo de peso y puede perderlo del todo. Y cualitativamente, se ha convertido en una bola o emplasto de masa, de mala calidad, mal cosida, o cruda o chamuscada, de consistencia blanda y flácida y de sabor insípido o amargo como labaza de jabón. Y no se va a decir que ya no hay buen pan en ninguna parte. En Lima, pongamos por caso, el pan es de peso reglamentario, de color amarillo dorado, de consistencia suave y esponjosa y desabor agradable.
El pan se aprecia a la vista, como la mujer. El que se pone a la mesa, en Lima, es atrayente y provocativo y se le puede comer con gusto. Aquí, es feo y repelente, se le mira, se le rebusca y se le deja y no se le puede comer.
El pan es indispensable, por lo menos en el desayuno y el lunch. Pero como aquí es malo, hay que beberse la leche, el café o té solos. Y nos quedamos en ayunas.
Pero como esto no puede seguir así, tenemos que buscarle al desaguisado doméstico. No podemos quedarnos sin tomar desayuno, y algunos el lunch. Algunos podemos fabricarnos el pan , cada uno. Y si no podemos, habrá que buscarle un sucedáneo pues, son buenas las tortas a falta de pan. Algunos ya usan galletas. Nuestros amigos huancas nos aconsejan la clásica “machca”. Esta es un molido de granos tostados de trigo, de maíz, cebada, y se quiere de quinhua y cañihua también, muy sabroso y eminentemente nutritivo. Lo malo está en que la “machca” no se puede acompañar de queso, mantequilla o jamón, porque es harina, el pan si, por que es sólido.
Empero, el municipio, cuya función es velar por la buena alimentación del pueblo, puede ocuparse del pan, poniendo en cintura a los industriales que lo fabrican. Y, si no, ¿para qué sirve la municipalidad? No va a ser solamente para cobrarnos impuestos.

 [Fuente: Combate, año 1, nº 6. Huanta, 31 de agosto de 1967. p. 4]

jueves, 2 de febrero de 2012

Por fin agua en Ayacucho [1971]


“Tenemos la gratísima noticia que finalmente, luego de 431 años de vida urbana, Ayacucho cuenta con la factibilidad de tener agua en mayor captación, merced a los trabajos y ejecución que promete el topógrafo  ayacuchano Gonzalo Morales Ortega.
Dice, nuestro amigo Gonzalo Morales Ortega, que si le entregan 100 soldados de cabitos y 60 días de trabajo, con materiales adecuados,  trae agua de los desbordes  de la laguna de Yanacocha, que se toman a la altura de 3890 metros sobre el nivel del mar. Para ir canalizada en una extensión de 11 km. y llegar al sitio de Chiriccasa  para desde allí caer por el abra en bajada natural por la quebrada Hospitalniyocc hasta Campanayocc. Tiene un empuje de 12 litros por segundo.
Pensamos que esto se debe hacer conocer a la comisión de estudio que llega a Ayacucho el 6 de mayo, justamente para el desarrollo de Ayacucho.
Esto es lo positivo de mayor captación de agua para Ayacucho, porque todo lo que se ha planteado hasta ahora y se está ejecutando, es solamente en la red de distribución.
Esperamos que esto que se promete como algo factible y sin mucho costo se logre cristalizar y le decimos al Sr. Gonzalo Morales que no se desaliente y que con su capacidad nos haga adelantar”

[Fuente: Wari. Año 1, nº 234. Ayacucho, 4 de mayo de 1971. pp. 1-2]

jueves, 26 de enero de 2012

El matadero general [1931]


Hemos oído hablar, a personas que nos dicen enteradas, q’ es preocupación actual del municipio la construcción de un matadero general.
El matadero general o camal, que para el caso da lo mismo, es establecimiento que debió existir de hace tiempo en esta ciudad porque ha sido problema que ha debido afectar, como afecta a la comodidad y lo que es más a la salud del vecindario.
La forma del beneticio  de carnes de consumo es de todo conocida. Es un secreto a voces que corre de boca en boca, y cuyo hecho real y evidente reclama la intervención municipal, no con ordenanzas que en esta caso no serían siquiera un paliativo o cosa inútil, que no revelaría sino un interés aparente por lo q’ hace a las conveniencias del vecindario, a cambio de algo efectivo, como ha de ser la construcción de un camal.
El problema es más hondo y por lo  mismo ha de merecer la atención de nuestro cuerpo edilicio que debe abordarlo con decisión y entusiasmo, y con la seguridad de contar en la demanda con el apoyo efectivo de los asociados.
En Ayacucho no se conoce, como en otros lugares de la sierra, ese sistema de despensa que ha de encerrar en depósitos lo necesario a la vida, en cantidad suficiente para subvenir a las necesidades de la familia a fe un año a otro.
Es sabido q’ por el clima que es de montaña los granos mismos como el maíz, trigo… se pican muy pronto quizá en menos de un año. I en cuanto se refiere a otros productos como la papa y artículos similares, no resisten treinta días en depósitos.
Las despensas, pues, son lugares de acopio en regiones frías, de altura, que por razón del clima mantienen  resguardadas los víveres que se juntan con el propósito [ilegible].
Si todo lo enunciado en lo que se refiere a artículos alimenticios, no tiene resistencia en lo que se relaciona con la [roto]… la cosa es m.as evidente [roto]… artículo que apenas alcanza, en regular estado, un máximo de cuarentiocho horas.
I es la carne, cabalmente, la que nos hace reflexionar en la necesidad urgente que existe en que debe abordarse la construcción de un matadero, establecimiento que ha de constituir segura garantía de bondad e higiene en ese artículo que todas las clases sociales consumen ahora en la forma q’ se expende, porque desgraciadamente, por el momento la cosa no tiene remedio.
Si es verdad que nuestra municipalidad estudia actualmente la posibilidad de construir ese camal, hemos de felicitarnos i entonces este artículo no tiene otra finalidad que la de alentar al señor alcalde y señores concejales para que lleven adelante, esas tan buenas intenciones, logrando hacer realidad lo que la opinión pública señala como necesidad imperiosa e inmediata.
Así lo reclaman el honor de la ciudad y la salud del vecindario constantemente amenazada por las carnes de mala calidad que se expenden en el mercado, carnes que van al expendio  después de un beneficio, cuya forma aterraría al menos entendido en materia de higiene, si pudiera libremente presenciar su manipulación en una promiscuidad con canes que hacen su papel y con criaturas que no están muy legos de los lugares de beneficio. 

 [Fuente: El Pueblo. Año I, nº 2. Ayacucho, 26 de enero de 1931. p. 1]


martes, 24 de enero de 2012

Se vislumbra ciudadela: Checco Wasi - Wari [1977]


«Por Nilo V. Vargas P.
De acuerdo a las evidencias obtenidas hasta el momento se considera Checco Wasi Wari como un lugar ceremonial por la presencia de cráneos humanos encontrados dentro y fuera de las cámaras, existen entierros colectivos y personales; desde el 18 de abril del año en curso y bajo la dirección del Antropólogo Mario Benavides Calle, profesor de la UNSCH, se ha venido escavando las emplanadas de la ciudadela Wari, y se tiene a la vista una estructura rectangular que encierra cinco cámaras hechas de piedra labrada de dos pisos y otra estructura casi circular q’ tiene tres escalones, en esta estructura existe una cámara de dos pisos que estaba derruida, la que ahora se ha logrado integrarla; de otro lado existe cuatro cámaras de un solo piso, haciendo en total cinco cámaras en la estructura rectangular y cinco en la circular; a parte de esta existen  otras q’ están un tanto aisladas hasta determinar el conjunto que le rodea; en conclusión son 18 cámaras descubiertas hasta la fecha, participando en esta labor como jefe de escavaciones el Antropólogo Víctor Contreras Villar, Topógrafo Ing. Juan Arias Canales, Fotógrafo Antropólogo Julio Casanova, en análisis de suelo Ing. Edgardo Ramírez y en análisis de materiales orgánicos Ing. Nicanor Loayza. En estos momentos preocupa al Director de estas escavaciones, Antropólogo Mario Benavides Calle, lograr el apoyo de la comunidad de Quinua para poder realizar el techado de las estructuras escavadas, de no hacerlo el techado en forma oportuna, las hermosas paredes de piedras tipo laje untadas con una especie de cal podría sufrir deterioros a causa de las lluvias en la época invernal que se avecina, para ello es necesario contar con una cantidad considerable de maderamen [sic] para las columnas y techado, que bien podría facilitar los dueños de aserraderos o depósitos de madera de montaña.
De todo lo que se ha dicho se desprende que este era un ambiente ceremonial, donde se ve en cada cámara de piedras labradas una canaleta o ranura que lleva un color rojo conocido como Sinabrio, asimismo se han encontrado: turquesas, conchas marinas, prendedores de cobre, oro y láminas de plata, y las paredes de estos ambientes están pintados de un reboque de color blanco, la estructura central presenta un diseño arquitectónico mucho más interesante, siendo posiblemente el centro de mayor importancia ritual dentro de los conjuntos investigados hasta la fecha un área de 740 m2»

[Fuente: Paladín. Año XIII, Nº 2548. Ayacucho, 27 de julio de 1977. p. 1]

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Documentos relativos a la huida de los revolucionarios de Ayacucho [1895]

Gobernatura del distrito de Julcamarca
Enero  19 de 1895.
Señor prefecto del departamento de Ayacucho

Me es honroso participar a Us., de que el enemigo se encuentra en la villa de Lircay en muy malas condiciones y abandonadas las fuerzas por su principal jefe el Dr. Durand, según la comunicación original del señor subprefecto de esta provincia, que acompaño para su conocimiento. Así mismo, incluyo una carta reservada del Sr. Olivo dirigida al Dr. Durand, la que hemos tomado por las precauciones eficaces que desplegué, así que con cien hombres bien municionados, se toma con toda seguridad solo en Lircay  a toda la fuerza enemiga, que no puede moverse por estar sitiada por los guerrilleros. Dos jefes muertos: Guerra, comandante del batallón “Chupaca”, un sargento mayor del de “Huallaga” y muchos soldados y bestias que murieron en todo el trayecto del camino desde Huacacclla hasta la hacienda de de Sayariscca, donde murieron los de nuestra parte tres individuos y un herido. El combate duró desde las 10 a.m. hasta las 3 y ½  de la tarde.
Los huantinos habían venido en persecución del enemigo en número de 16 armados y municionados, quienes mientras prosiguimos la persecución el día siguiente de Chainabamba para adelante, se habían ocupado a saquear a todos los vecinos  de la quebrada de Maray, Tranca y Eccana todas sus bestias y todas las cosas que ocultaron del enemigo: cinco bestias de D. Nicolás Miranda y todo lo que contenía las casas de la hacienda Sayariscca, id. dos de D. M. Benjamín Gálvez, un caballo sano y una potranca vaya y de una infinidad de vecinos de los puntos indicados, que reclaman diariamente sus pérdidas a esta gobernatura. Los que cometieron estos abusos se sabe que son del partido de Soccos, jurisdicción de Huanta. Us., ordenará lo conveniente para la devolución a sus dueños. Muchas bestias cansadas, tomaron  las del enemigo, con las que solo deben conformarse.
Mis fuerzas han regresado de la cumbre de Chainabamba, comandada por D. Mariano n. Valenzuela y  Juan Sánchez, por falta de capsulas. Las que Us., se sirvió mandarme ha sido competente solo para dos rifles, por lo que tomando unos veinte, le devuelvo treinta con las debidas gracias.
Las cartas que le incluyo, después de informarse, se servirá devolvérmelas para incluir también al Sr. Prefecto de Huancavelica, a quien le participaré recién todos los sucesos ocurridos en los territorios de este distrito, tan luego tome posesión de su destino, que es el Sr. Grimaldos Espinoza.
Desearía con ferviente anhelo, que en clase de protección, se sirva mandarme los que buenamente pueda capsulas de privode, remgton de 1ª clase y del 93, winchister y espenser, para ir sobre Lircay y hacer rendir al enemigo sitiado y abandonado por sus jefes más principales, aunque Us., no mande siquiera unos cincuenta gendarmes en nuestra ayuda.
Con cuyo motivo, me es grato suscribirme con las consideraciones de mi más profundo respeto y singular estimación.
Dios  guarde a Us. S. P.
Pascual Quevedo

Pahuana, enero 17 de 1895
Señor Pascual Quevedo
Estimado amigo.
En atención a su estimada de 16 del actual, me he impuesto de los hechos ocurridos en esa villa contra las fuerzas del señor Durand. Me es satisfactorio contestar y decirle que si las indicadas fuerzas han sido en algún tanto rechazadas por nuestros partidarios, me es gustoso.
En esta capital de provincia, que solo se cuenta con los guerrilleros, no puede hacer otra cosa que procurar de interrumpir el paso de la retirada de los coaligados, esperando solo el apoyo de esa villa.
La gente de esta capital en general, excepto algunos mal-venidos al pueblo, todos están listos, aunque sin armas a ajochar  al enemigo, asegurándole sobre todo  que tengo más de 15 caballeros que se hallan en mi compañía de convicción y bien armados.
Respecto a las fuerzas que vienen por Ica a favorecernos, por mi parte ignoro completamente  aunque por voz general se sabe que Solar  puede estar en Ayaví  a interrumpir el paso, lo que es difícil apreciar tamaña bola.
A última hora, y en momento de participarle la presente, se ha sabido de que el doctor Durand en asociación de sus ayudantes se volado con dirección a los infiernos por la ruta de Huancayo.
Suponiéndose de esta manera el desabandono de sus fuerzas en el camino.
Deseo pues por mi parte, que mientras dure nuestra legal manifestación de sacrificios a la patria, tenga resultados favorables por la causa que abrazamos.
Dígale a Valenzuela que tenga está por suya y que prosiga con su lealtad en nuestro asunto, debiendo ordenar y mandarme en lo que sea conveniente.
Suyo amigo verdadero.
F. Vidalón.

Reservada

Juan Francisco Olivo
Tarma, enero 8 de 1895
Queridísimo Augusto:
Profundamente apesarado, te escribo ahora, por el rudo golpe que hemos sufrido: Arana cayó prisionero en Huachipa. Esta noticia la tenemos desde ayer y aunque en un primer momento dudé de ella, ya hoy no es posible dudar: creí en un primer momento que fuera una de tantas noticias bombásticas como las que nos han estado mandando, pero ya estoy convencido, es una verdad.
Solo quedas tú, alma de la revolución; con las miradas del país entero sobre ti, con la gran responsabilidad encima. Mide bien tus pasos, no te atrevas a dar uno solo sin estudiar las consecuencias. Y en las circunstancias actuales, ten presente lo que te decía  en la última que te dirijí de Jauja.
 En mi carta de Huancayo te escribí con alguna violencia y no me arrepiento de haberlo hecho así, pues mi alma estaba indignada, aquellos oficiales que solicitaron licencia después delo combate de Iscuchaca, vinieron esparciendo por todas partes tu desprestigio y formando atmósfera que yo no podía aspirar tranquilo y cuya causa solo he venido a conocer aquí. Todos esos piezas están al lado de Parra y no en la montaña, donde dijeron que iban. Esto mismo me obliga a reiterarla: prudencia, diplomacia.
Aquí me he tenido que detener porque no hay tren, se ha acabado el carbón y esperan recibirlo; si para mañana no hay tren, seguiré mi camino a bestia.
Creo de mi deber insistir en que te vengas, ya no solo, sino con tu ejército, pero muchas precauciones, no sea que quedando libre ese flanco nos expongamos a que nos tomen la retaguardia, no sea que te dejen aislado; en fin tienes bastante juicio y disposiciones militares y creo majadero decirte más.
Siempre tuyo,
Olivo.

Enero 5 de 1895
Mi apreciado compañero.
En esta fecha y a las 7 p.m. he recibido la suya de fecha 4, así como la otra del Dr. Durand. Los periódicos del correo último manifiestan que las fuerzas de Cáceres ocupan Chosica, Manchay y lugares vecinos. Del norte nada de importante, por lo menos para las fuerzas de Borgoño, pues como bien se comprende lo desfavorable no se da a luz.
He recibido carta de Huaytará fecha 4 y nada se sabe respecto a salida de fuerzas al departamento.
A mi modo de ver no se moverán. Grimaldos permanece en dicho lugar y esto hace suponer que no expedicionaron, pues de otra manera tanto en Tambillo como en Huaytará estarían alistando rancho.
Al Dr. Durand tendré el gusto de contestarle por otra ruta.
Su amigo y compañero.
De Ayacucho nada sé.

Acápites de carta

Lircay, 24 de enero de 1895
[…]
En cuanto a noticias, después de todo lo que le participo en mis anteriores, solo he sabido que un jefe de alta graduación  ha sido llevado en camilla, y este es el Dr. Durand, por quien se dice que ha sido herido por una bala canzada de los guerrilleros de Julcamarca.
[…]
Ayer he estado como dos horas en una reunión que tuvo lugar, con motivo del entierro de una criatura hija de Dª Margarita altez, donde he llegado a hablar con dos forasteros, uno de ellos apellidado Barco, por quienes ya se me había asegurado que, cuando continuó su marcha la tropa, ellos se quedaron en Lircay, ocultos en la mina de Dn. Damaso Vidalón, por abrigar serios temores respecto de muchos de sus compañeros de camino. Barco todavía es joven y aunque tiene la seguridad de ser mal recomendado a Piérola, él continuará su marcha por otro camino hacia lima porque dice que ha perdido toda su fortuna, y mucho menos para el hombre que tiene nobles aspiraciones. Parece que va decidido a casarse con una joven hija de un médico de nota de la capital, por quien dice que es buena mosa y sobre todo bastante rica.
N. N.

[Fuente: La Voz del Centro. Nº  10. Ayacucho, 26 de enero de 1895. p. s/n]

jueves, 1 de diciembre de 2011

9 DE DICIEMBRE [1848]

Al tocar en el año 24º aniversario de la batalla de Ayacucho y tender la vista, como desde una eminencia, sobre los varios sucesos de que ha sido teatro el Perú, desde que sus conquistadores se declararon vencidos y le dejaron espedito para buscar a su modo la felicidad lanzándose en la democracia; es natural que muchos de entre nosotros sientan el mismo placer que experimentaría un caminante , que habiendo emprendido un largo y penoso viaje por caminos escabrosos y poco trillados, terminase su 24ª jornada, y considerase en un momento de reposo todos los obstáculos que había superado felizmente en su marcha. ¡Cuántos trastornos del orden verificados a nombre del orden; cuantas constituciones puestas en planta y holladas inmediatamente por los mismos que juraron observarlas; cuánta sangre vertida, no para sostener un principio, sino para proteger ciegamente a un aspirante atrevido; cuantas medidas inútilmente  tomadas para enfrenar las pasiones de la demagogia, y cuantos ensayos  malogrados en la carrera poco conocida de las mejoras y el progreso! Rodando nuestras efímeras instituciones sobre un terreno movedizo, y cruzado por precipicios, no podían encontrar consistencia ni en la debilidad e ignorancia de las masas, ni en la inexperiencia, versatilidad de principios y elasticidad de opiniones de la parte activa y algo ilustrada de la sociedad.

Cada caudillo de una facción, a falta de apoyos legales, procuraba fascinar al pueblo invocando el imperio irresistible de la necesidad y la ley suprema de la salvación del Estado, y después de haber desgarrado el seno de la Patria y cubierto de luto a sus hijos, lograba sentarse en la silla que había escalado, y arrancaba en seguida de la condescendencia de una asamblea el manto de lejitimidad que cubriese la lepra de sus atentados y de su ambición mal disfrazada.  Un descalabro se seguía a otro sin producir el escarmiento, y las aspiraciones eran indisciplinables, porque sin aprovechar las lecciones de la esperiencia, obrada cada una como si fuese la primera que se presentase en el teatro político. Los melancólicos profetas que nos observaban de lejos, aumentaban nuestro desconsuelo y nuestros apuros con sus siniestras predicciones. Os habéis arrojado sin preparación, nos decían, en un campo que no estaba dispuesto a recibiros; habéis querido parodiar una república sin tener ilustración , ni hábitos de libertad, ni costumbres y virtudes republicanas; ahora rodaréis de precipicio en precipicio hasta que invoquéis como un jenio tutelar y salvador ese mismo absolutismo tranquilo cuyo regazo habéis abandonado tan inconsideradamente.

Pero estos siniestros consejeros no consideraban que el Perú había aprendido ya, antes del año 24, a invocar los santos dogmas de libertad que los estados de la América del Norte y la Francia proclamaron tan solemnemente: que en la larga y terrible lucha sostenida para recobrar su independencia había entrado ya en el ejercicio de sus derechos que conocía como por instinto; que cuando logró escapar a la tiranía de su metrópoli y vio las profundas heridas que está le había abierto, no se hallaba en disposición de buscar términos medios entre la monarquía absoluta que odiaba profundamente y la forma de gobierno democrático a que tendían sus aspiraciones; que para adquirir hábitos de libertad y virtudes republicanas no podía encontrarse escuela más propia que una república, y que pretender la previa adquisición de esos hábitos para adoptar un gobierno liberal en sus formas, era un disparate igual al de aquel necio que protestaba no entrar más en el agua hasta haber aprendido a nadar bien; que el siglo de progreso que hemos alcanzado  había de trabajar con nosotros  y presentar a nuestra vista una perspectiva lejana pero seductora, en que el principio democrático  derrocase por do quiera instituciones góticas y rejenerase el mundo; y que la dulzura de carácter y la suavidad de costumbres de los peruanos, si por una parte no habían de dar lugar entre ellos a contiendas encarnizadas  y atroces, propias para inspirarles en total aliento y sumirlos en la desesperación, por otra, sería muy bastantes al cabo de algún tiempo para hacer escollar las tentativas  de los facciosos, oponiéndoles las fuerza de inercia, o la negación absoluta de todo apoyo.

Este cúmulo  de motivos, unido al profundo descontento producido por las últimas revueltas, han contribuido a madurar entre nosotros el sentido común, y nos han colocado, bajo la administración  actual, en un fresco y verde oasis, formado al través del arenoso desierto que hemos recorrido. El Perú reposa en él y se restablece de sus pasadas dolencias, notándose en su semblante una sonrisa de satisfacción al considerar ahora más juiciosos a sus hijos y más consolidadas que antes sus instituciones. En esta favorable disposición se ha hallado Ayacucho por motivos más especiales al celebrar el aniversario de la gloriosa jornada que tuvo lugar el 9 de diciembre de 1824. No han necesidad de describir el aparato acostumbrado de iluminaciones, fuegos artificiales, danzas, repiques, misa de gracias, arengas y corridas de toros con que suele solemnizarse aquí esta función cívica. Solo notaremos que a todo este aparato se añadió en el día 9 la sesión estraordinaria  de la sociedad departamental de estadística cuya acta firmada por sus individuos insertamos en este número.

[Fuente: El Franco Nº 41. Ayacucho, 13 de diciembre de 1848. s/n p.]

viernes, 4 de noviembre de 2011

La romería de 1902 a la Pampa de Ayacucho

El aniversario de la batalla de Ayacucho que se viene celebrando a iniciativa del señor prefecto de este departamento con una romería a la pampa, resultó esta vez grandioso.
Desde la víspera del memorable 9, se dieron sita en el histórico pueblo de Quinua los distinguidos vecinos de Huamanga, Huanta, La Mar y Cangallo; todos con expontáneo entusiasmo, accediendo a la galante invitación del digno prefecto Dn. Jorge Álvarez Sáez, que impresa se hizo circular.
Los hijos de Ayacucho, todos, formando una sola familia, y las autoridad[es] departamental y provinciales hicieron homenage rindiendo culto a las virtudes de nuestros consagrados próceres.
Concluida la ceremonia religiosa que corrió a cargo del Vble. Dean que fue asistido por los párrocos de Huanta, Huamanga y Socosvinchos;  y oídos los bien meditados discursos del Sor. Prefecto y otros señores, que fueron escuchados con atención, principiaron los complementarios programas.
Se improvisó una entusiasta corrida de toros, con diestros que hicieron lucir la fiesta colocando las banderillas con primor.
Las mejoras piezas de la banda de la guardia civil fueron ejecutadas amenizando siempre las horas que en Quinua se deslizaron tan agradablemente. La algazara, la alegría y los diferentes tonos de las bandas populares, de artistas y danzantes se sentía por doquier.
Felicitamos a nuestro respetado prefecto y a los escurcionistas del 78º aniversario de la batalla de Ayacucho por tan digno espectáculo que conmueve al pueblo y le hace sentir indudablemente las dulces frucciones de la Libertad formándole indestructible el amor a la Patria; y hacemos votos porque allá en los años venideros tengamos la suerte de ver tan revelante la fraternidad y la armonía ante aquel monumento de la Patria y de las glorias americanas, q’ tan cerca conservamos los hijos del Condorcunca y que siempre nos presida y nos guíe una autoridad tan digna como Álvarez Sáez.

[Fuente: El Orden. Año I. Nº 4. Ayacucho, 7 de enero de 1903. s/n p.]

lunes, 31 de octubre de 2011

Velada literaria [1914]

La velada estuvo dividida en dos partes, i cada una a su vez en varios números. Si de cada uno, individualmente, nos ocupásemos daríamos a esta revista confusa aridez i desmesurada extensión.
Agrupamos, por lo mismo, las partes análogas en el orden que va en seguida:

Parte literaria
El discurso del doctor Pino, tuvo el mérito de ser sencillo, estuvo desprovisto de vocablos parásitos.
El conferenciante, con verbal gracia, probó que los ideales de la juventud ayacuchana no son vano espejismo sino saludables realidades.
Se presentó un a propósito titulado “Redención” escrito por el señor Saturnino Bedoya, quien, con acierto, combina dramáticas situaciones i escribe versos con alguna facilidad.
Al respecto, tenemos una opinión: de que el señor Bedoya, cuidando de los laureles que hasta ahora los tiene conquistados, dedicase su talento a otro teatro, al criollo, el que ofrece estas ventajas: hace conocer las costumbres de un pueblo, su mentalidad, su alma colectiva, sobre todo suscita la aprobación de un público que puede verificar sobre el terreno, la verosimilitud aproximativa o exacta de cuadros que ve i observa. El arte teatral, pues, es el más vigorosamente, en todos tiempos, ha afirmado el espíritu de cada pueblo.
Lo tiene, pues, nuestra ciudad: i sería de desear que el Bedoya, con delicadezas de pensamiento i estilos, llevase a la escena algo de la numerosa e indefinida variedad de tipos, así políticos como de sociedad de Huamanga. ¡Le auguramos éxitos si así lo hace!
Escrita la anterior salvedad, para estimular a quienes lo merecen , permítasenos estas consideraciones: no vamos a referirnos a artistas a quienes se les juzga, combinando en justa medida, la cortesía con la severidad, sino a señoritas i caballeros dignos bajo todo respeto, i de que hoy más, esta revistas tendrá su defecto  que no lo podremos remediar, sin pecar en olvidos i omisiones, el inevitable sonsonete, de citar nombres, sin que nosotros por falta de dotes, podamos a sus trabajos, darles relieves artísticos.
La señorita Albina Mendivil recito este verso: ¿qué es poema? Con aquella suave ternura de afectos, que idearía su autor, aquel inolvidable poeta que supo cantar como ningún otro de nuestra raza, los misterios del alama enamorada.
Los hermanos Bedoya, el joven Carlos i la señorita Rosa dijeron con pasión i ternura los versos de “Redención” i de “Verdades amargas”
El señor Alejandro Protzel, sin transponer esa línea divisoria que separa lo cómico de lo bufo, dijo su monólogo con discreción i talento.
La señorita asunción Mujica, en el diálogo del que fue parte, se expresó con donaire i bien intencionada gracia.

Parte musical
Los tres coros de la velada fueron cantados correctamente. No hubo ninguna desafinación todo resultó armónico i acorde.
Al tocar este punto, no podemos menos que felicitarla a la señorita Beatriz Valdivia. La distinguida institutriz ha probado ser esta vez, una buena directora de escena: todas sus alumnas, en el coro de la Gheiza, hasta las niñitas de cinco a seis años, fueron partes, pues coreaban i bailaban, i no meramente comparsas.
Cantaron las romanzas que se les encomendaran con expresión i con los queridos tonos musicales, los señores Alberto Arenas i Manuel Fajardo.
En ámbitos tranquilos i soñolientos como el nuestro, vivimos absortos en la consecución  del pan de cada día o vemos en dolce farniente pasar tranquilamente las horas.
Por esta circunstancia, les enviamos a caballeros, como los citados señores Arenas i Fajardo, que sienten  lo que no es común en ciudades q’ como la nuestra recién tienen despertar espiritual aquellos poéticos vagares de mentes i corazones, por ese deleitoso campo de la música del que han conocido algunos de sus secretos, pues solo así se concibe  que se hayan hecho hábiles diletantes. Lo que es ahora fueron maestros, pues dirigieron los coros.
Las señoritas que los formaban Beatriz i Rosa Valdivia, Albina Mendivil, Daría García, Melchora Moya, Asunción Mujica, Berenice Flores, Rosa Bedoya, Elvira Olano i Rosa Julia Coello, han acreditado esta verdad de lo que puede el buen gusto cuando es requerido por el estudio y secundado por una hábil dirección. Hoy dichas señoritas han tomado parte en los coros i más tarde ¿por qué no? Pueden cantar óperas o zarzuelas.
A este respecto, indicamos que si no fuera por un duelo que enluta varios hogares, inteligente i modesta señorita hubieran cantado la romanza Sse-fosse.
La señorita Elvira Olano, que es una verdadera esperanza musical, i la señorita Rosa Julia Coello, tocaron a cuatro manos en el piano, algunas piezas de difícil ejecución.

Parte plástica
La señorita Beatriz Valdivia, con el buen gusto que le distingue, nos hizo conocer dos cuadros vivos: la adoración de los Reyes Magos i “el ensueño del poeta”.
Las figuras que los componían, parecían arrancadas de cuadro pintados i estaban dispuestas en artística intensidad, con ingenuo realismo, con las acentuaciones de líneas, que traducían las actitudes morales de esos cuadros vivos.

Parte coreográfica
Las señoritas Rosa Valdivia, María C. escobar i la niñita Alicia Ruiz de Castilla, bailaron con compostura i gracia.
Nuestra última palabra sea de felicitación a la matrona señora Mauricia, viuda de Alcalá, i a los distinguidos jóvenes del “Centro Independiente”.
Ojala que estos últimos continuasen unidos i entusiastas, entonces más tarde nos hacemos la ilusión de no engañarnos, se convertirían en hombres dinámicos, capaces de romper la costra de nuestras seculares preocupaciones, i el caparazón de nuestros convencionalismos de pueblo.

[Fuente: El Siglo. Diario de la tarde. Nº 1. Ayacucho, 22 de noviembre de 1914]